Parece que cuando están todas las piezas fabricadas está todo hecho y montarlo es solo un juego de niños, pero la verdad es que eso no es del todo cierto.
Una pega con la que nos podemos encontrar es que hayamos ajustado tanto las piezas que a la hora de querer ensamblarlas no entran ¿Por qué?
Cuando hacemos los ajustes de los cuernos con el yugo o con los tubos, lo lógico es hacerlos antes de barnizarlos, con lo cual, al ganar volumen, algo q entraba con apriete de repente vemos que ya no encaja o algo que deslizaba ahora entra forzado. El espesor del barnizado es algo a tener en cuenta pero ojo, que eso no significa que las piezas tengan que entrar con holgura ni mucho menos, simplemente que tengamos cuidado en este aspecto.
Meter los tirafondos es otra pega. En el caso de nuestras albokas, las fabricamos con madera de roble. Es una madera dura, y nosotros pretendemos meterle tirafondos de latón de 2.5 mm. de diámetro ¿Qué significa eso?
A la hora de meter un tirafondo, si entra torcido no intentéis enderezarlo según va entrando porque lo vais a partir y se os va a quedar la rosca dentro que no vais a poder sacar. ¿Consecuencia? Ya no podréis introducir otro tirafondo en el mismo lugar, por lo que tendréis que cambiar la posición de colocación de las piezas perdiendo así el ajuste que teníais trabajado. Esto no quiere decir que tirafondo que meta tirafondo que rompo, pero tened un poco de precaución en este aspecto.
No es menos importante que no se nos resbale la punta del destornillador de la cabeza del tornillo, porque allí donde caiga la punta del destornillador quedara una marca. Si se te va 1 vez es una marca pero si se te va 5 veces son 5 marcas, que siendo una alboka recién acabada da rabia ver.
En cuanto al sellado de cera, hemos comentado que es posible sellarlo con cola termofusible o algo similar. Lo cierto es que actualmente cualquier tañedor utiliza cera, con lo cual parece ser la mejor alternativa. Sin embargo, creo que es mucho más fácil aplicarlo con una jeringuilla que verterlo desde el cazo directamente. Se mancha menos y se apunta más a la zona a la que quieres dirigir el chorro, calculando mejor la cantidad y sin miedo de que caiga fuera.
Sobre la cadena. Está claro que se puede utilizar cualquier tipo, y da un toque a la alboka, sin embargo se puede optar por no usarla, si la utilizamos habitualmente para ensayar puede resultar mas cómodo tenerla quitada además de no marcarse el yugo por apoyarla encima… Lo cierto que eso son males menores, y quizá haya quien prefiera tenerla puesta pues la utiliza en la sujeción del instrumento.
Teniendo en cuenta estos factores podemos montar nuestra alboka sin ningún problema y entonces sí que será un juego de niños.
Sin ánimo de hacer una aburrida galería de fotos, pero por curiosidad, mostraremos los 3 tipos de albokas ya montadas en los que algún componente o la totalidad de ellos han aparecido a lo largo de éstos pequeños tutoriales.
Estaba la alboka tradicional. Con los tubos sonoros agujereados a la misma distancia, para la que hemos usado cuernos que combinaban el blanco y el negro:
La alboka actual, hecho con el yugo del plano que aparece en el enlace de “algunas consideraciones sobre la planificación” y la boquilla que se utilizó para comparación con la embocadura defectuosa. Como veis, se combina cornamenta oscura para el adar handi con una blanca para la boquilla. Le da un toque de gusto. Lo cierto que se pueden hacer mil combinaciones y probablemente todas queden bien.
Por último se muestra la alboka con embocadura de madera que explicábamos su fabricación en “algunas consideraciones sobre los yugos”. Lo cierto es que es más laboriosa su fabricación pero por su resultado elegante merece la pena.
ITXE
Volver a "Construcción de una alboka tradicional"



